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¿Qué es la personalidad comunicativa empresarial?

In Comunicación empresarial, Top 10 by adminrm2 Comments

post1_ruthmaneroEn la era de la informática, de internet y de las redes sociales, en la que todos estamos conectados, cada vez son más los clientes reales y potenciales que buscan algo más que un buen servicio cuando se deciden por comprar cualquier cosa. Ahora ya no se trata de conseguir algo (un portátil, un par de zapatos o un álbum de fotos, por ejemplo), sino que el producto y/o la empresa que lo proporciona, sea capaz de ofrecernos algo distinto, diferenciador, único… algo que nos haga sentir satisfechos, ya no sólo por el producto en sí, sino, sobre todo, por nuestra decisión de comprar allí y no en otro lugar.

Ofrecer un buen precio, una agradable atención preventa o un exclusivo servicio post venta pueden ser unos buenos puntales para las empresas que venden artículos concretos, ¿pero qué pasa con las que ofrecen servicios? ¿Cómo conseguimos que un cliente potencial se fije en nosotros?

Debemos tener claro que no todos los posibles clientes pueden ver en nuestra empresa a un posible proveedor, porque no encajamos en la idea que ellos tienen sobre cómo debe ser un colaborador. Por lo tanto, esforzarnos para llegar a todo el mundo, simplemente no tiene sentido y lo único que conseguiríamos es ofrecer una imagen vacía de nosotros mismos, un títere que se mueve según de donde vaya el viento, un bluf sin contenido… y eso no es lo que busca un cliente. Porque cuando queremos que un proveedor nos ofrezca un servicio, necesitamos que dicho proveedor tenga unas características concretas, no nos sirve cualquiera. Si busco una imprenta, no me vale la que tengo al final de la calle, busco una que tenga como valor aquellos aspectos que para mi pueden ser importantes: calidad, rapidez, seriedad, servicio cercano, puntualidad de entrega, consejo profesional, capacidad de aceptar grandes comandas o muy pequeñas…

¿Y cómo conseguimos que nos conozcan por nuestros valores? Pues sin mentir. Si somos pequeños y aceptamos pequeñas comandas pero no grandes, debemos decirlo. Si nos preocupa el trato personalizado o tenemos las mejores herramientas, pues lo decimos. Si tenemos buena mano en saber qué necesita nuestro cliente y nos adelantamos a él, pues también lo decimos. Destaquemos nuestros puntos positivos en nuestra comunicación, pero también dejemos claro hasta dónde no llegamos y así, poco a poco iremos conformando una personalidad a nuestra empresa. Un carácter que seguro que no será del agrado de todos, pero que atraerá a otros. Porque lo que está claro es que sin una personalidad, sin un valor añadido, sin una comunicación veraz de nuestros puntos positivos, serán muchos más los clientes que pasen de largo de nuestra web, de nuestro facebook y de nuestra cartera.

Para hacer llegar nuestra personalidad empresarial, primero debemos tenerla, después analizarla, pulirla, sentirnos a gusto con ella y si no es así, cambiarla. Y una vez le hayamos sacado brillo, creamos en ella y nos sintamos parte de ella… solo entonces, comunicarla. A veces a gritos (notas de prensa, reuniones con periodistas, artículos, publicidad directa, etc.), otras a susurros (cambiando el estilo de la web, el contenido, el mensaje…). Pero es muy importante ponernos a ello cuanto antes, mejor, es cierto, pero con análisis, planificación y sin prisas.

Cuando tengamos esa personalidad en comunicación empresarial bien asentada, aquellos que se interesen por nosotros, por nuestra manera de trabajar, por nuestra manera de hacer llegar nuestros productos… por nuestra manera de comunicar, serán clientes realmente interesados en nuestros servicios y por cómo los llevamos a cabo, por lo que la fidelización de dichos clientes (no nos equivoquemos, es la base de futuro de toda empresa, de tener clientes satisfechos y fieles que nos sirvan como megáfono de nuestros buenos servicios) será mucho más sencilla.

adminrm¿Qué es la personalidad comunicativa empresarial?

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